Cronología de la Filosofía Analítica en Latinoamérica (1930-1990) III Parte

*Álvaro Carvajal Villaplana

3. Años 70: Consolidación 

Según Larroyo en esta década, en sus inicios la Filosofía Analítica se perfila como la filosofía de moda. 

3.1 México

  • El auge de la Filosofía Analítica en México tiene además como antecedentes algunas traducciones de libros sobre filosofía de la ciencia realizados por García Bacca o las De Gortari.
  • De Gortari crea un Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos.
  • 1970-1971, los cursos de Arturo Rosenblueth que tuvieron difusión solo en los círculos científicos (215).
  • 1971, el texto de Recaséns Siches sobre argumentación y retórica, en donde se discute Perelman.
  • La generación siguiente de Crítica: Roberto Caso, Hugo Padilla, Wonfilio Trejo, asistieron a cursos de Gaos y Hartman, de Villorio y Rossi. También escriben sobre temas relacionados con filosofía analítica (220). 
  • Las siguientes generaciones ya no escriben en esa mezcla o en disputa con la fenomenología, lo cual es característico hasta la década de los años 60. Dos autores que Salmerón considera excepciones al contexto señalado son Hugo Magain y Javier Esquivel (221-222).
  • Además de los profesores visitantes como Roberto Vernengo, Otero, Bunge y Ulises Moulines, vinculados al IIF. 
  • 1972, la filosofía de la ciencia tiene un amplio desarrollo a partir de la estadía de Bunge (1972-1976), Otero (1975-1985) y Moulines (1978-1983), en el IIFS. Con participación de Ana Rosa Pérez Ransanz, Adolfo García de la Sierra  y León Olibé.
  • 1975-1976, Bunge dirigió la Sociedad Mexicana de Epistemología, y preparó el libro Epistemología, mientras estuvo en el IIF.
  • A finales de los años 70 se crea se crea el programa de maestría y doctorado en filosofía de la ciencia en la Universidad Autónoma Metropolitana, dirigido por León Olivé.



3.2. Argentina

  • La filosofía analítica en este país se distingue por su énfasis en la filosofía del lenguaje (Valdés y Fernández, 354). 
  • Sin embargo, hay que destacar que también la filosofía de la ciencia desde 1960 tiene un amplio desarrollo con Mario Bunge.
  • 1971, Salmerón publica La filosofía y las actitudes morales, y en 1976,Ética y análisis.
  • Sin embargo, a partir del golpe de Estado de 1966, dado por el General Ongantía, para 1972la situación política se volvió adversa para el pensamiento racional y crítico, muchos filósofos mencionados fueron destituidos de sus cátedras, de ahí provino también la decisión de crear la Sociedad Argentina de Filosofía Analítica (Valdés y Fernández, 354).
  • Para este periodo se tiene a la segunda generación en filosofía del lenguaje que surge de la cátedra de Klimovsky: Alberto Coffa, Ricardo Gómez, Raúl Orayen. También Juan Rodríguez Lareta, Alberto Moretti, Felix Gustavo, entre otros. Estos últimos, junto con Klimovslk y Simpson, en el contexto político descrito, fundan en
  • 1972, bajo la presidencia de Rabossi, la Sociedad Argentina de Filosofía Analítica, es una asociación de debate de ideas, pero también de enseñanza en posgrado (202).
  • 1973, Simpson publica y edita Semántica filosófica: problemas y discusiones, una antología de textos de filósofos analíticos.

3.3. Brasil

  • 1970, luego del golpe de Estado (1964), se interrumpe el desarrollo institucional de la filosofía analítica. Un ejemplo de estos, relacionados con lo dicho para los años 60, es que la revistaDiscurso, Departamento de Filosofía de la Universidad de Sao Pablo, muy rara vez incluye artículo con temas de filosofía analítica.
  • En reacción Joao Paulo Monteiro, funda la revista Ciencia y filosofía, en la Universidad de Sao Pablo, ahí se publican trabajos de filosofía analítica.
  • 1975, Oswaldo Porchat Pereira deja la Universidad de Sao Pablo para trasladarse a la Universidad de Campinas
  • 1977, Porchat crea el Centro de Lógica, Epistemología e Historia de las Ciencias (CLEH) de la Universidad de Campinas edita la revista Manuscritos. Es el más importante de Brasil, según Valdés y Fernández (358). Este centro reúne a muchos jóvenes.
  • El CLEH promovió el I Congreso Latinoamericano de Lógica.
  • El CLEH funda el Departamento de Filosofía del UNICAMP, en donde se imparte la maestría y el doctorado en filosofía de la ciencia.
  • 1977, comienza circular Manuscritos, de carácter internacional y de enfoque analítico, suscrito al CLEH.
  • 1978, Dascal publica  Fundamentos metodológicos de la Lingüística.
  • Al centro se encuentran adscritos: Balthazar Barbosa, Henri López Dos Santos, Zeliko Loparic y Marcelo Dascal, el último editor de Relativismo cultural(208).
  • También se enseña en la Pontificada Universidad Católica de Rio de Janeiro, con Chaateaubriand.
  • 1979, Oswald Chateaubriand se suma al UNICAMP en 1977, funda ahí la Sociedad Brasileña  de Lógica.
  • A finales de los años 70 la filosofía analítica ya se encuentra en varias universidades de Brasil.

3.4 Perú

  • También se puso de moda, Augusto Salazar Bondy y Miró Quesada. Miró indica en 1963 refiere cómo efectuó el viraje en el Perú a los nuevos problemas filosóficos, (Larroyo, ver pág. 210). El primero muere en 1974.
  • Al parecer el desarrollo de la filosofía analítica no tiene el mismo ímpetu que en México, Brasil o Argentina. Y comenzó de manera tardía tal vez como a finales de los 60.
  • En sus últimos escrito Miró ya no se parecen a los de los años 70.

3.5 Venezuela

  • Nuño publica un libro de lógica formal.

3.6. Chile

  • Según se desprende de Salmerón, la filosofía analítica se desarrolla tarde en Chile, además, debido a un cierto aislamiento, y de una fuerte influencia del positivismo decimonónico, a un dominio de los grandes clásicos de la historia de la filosofía, un campo repartido entre tomistas y heideggerianos.
  • Según Salmerón que destacan los estudios de lógica llegaron a alto nivel, hasta que fue interrumpido por la dictadura en 1973, destacan Juan Rivano, Gerald Stahal y Rolando Chuaqui (204).
  • La recepción de la filosofía analítica se debe a los lógicos. Otros autores son Roberto Torretti y Alfonoso Gómez Lobo (Salmerón, 204).

4. Años 80: Estabilidad 

En la década del ochenta se creóun foro internacional para la discusiónde problemas filosóficos. Este foro atrajo a distinguidos filósofos y científicos con intereses filosóficos como Mario Bunge (Argentina), Héctor Neri Castañeda (Guatemala) y Francisco Miró Quesada (Perú́).  En esa época se comenzaron a traducir muchas obras de los filósofos analíticos.

También para esta época ya se cuenta con una serie de revistas especializadas en filosofía analítica como AnálisisFfilosófico(Argentina), Revista Latinoamericana de Filosofía (Argentina), Critica. Revista Hispanoamericana de Filosofía (México), Manuscritos (Brasil) y Diálogos (Puerto Rico). 

4.1. México

  • Según Valdés y Fernández, la filosofía analítica tiene su centro de desarrollo en la Instituto de Investigaciones Filosóficas (IIFS) (355).
  • 1986, en la IIFS se crea la maestría y el doctorado en historia y filosofía de la ciencia.
  • El grupo de filosofía del lenguaje de Rossi se enriquece con la incorporación de Platts y Orayen.

4.2. Argentina

  • Desde 1981, La Sociedad Argentina de Filosofía Analítica publica Análisis Filosófico, una revista  que mantiene viva la tradición analítica

4.3. Colombia

  • En esta década gana presencia el análisis filosófico en varias universidades colombianas, en el interior del país. 
  • 1983en la reunión de la Sociedad Colombiana de Filosofía, se nota dicha presencia.
  • 1985en una publicación colectiva aparecen artículos de Magdalena Holguín, Danila Guzmán, Alfonso Monsalve, Juan Manuel Jaramillo y Jaime Vélez (Salomón, 211).

5. Otros

  • De Guatemala, Héctor-Neri Castañeda, estudio en la Universidad de Costa Rica, luego en la Universidad de San Carlos de Guatemala, maestría y doctorado en la Universidad de Minnesota, en 1957 fue contratado por la Wayne State, en Estados Unidos y más tarde por la Universidad de Indiana.
  • Ernesto Sossa, Cuba, la familia emigra a Estados Unidos, en donde recibe toda su formación académica, doctorado en Pittsburgh, profesor de la Universidad de Brown.

Referencias

García, Jorge; Rabossi Eduardo; Villanueva, E.; Dascal, Marcelo; (1985) El análisis filosófico en América Latina. México: Fondo de Cultura Económica.

Larroyo, Francisco; (1969/2005) La filosofía Iberoamericana. México, CDMX: Porrúa.

Salmerón, Fernando; (2007) Historia de las ideas en México y América Latina. México CDMX: UNAM/Instituto de Investigaciones Filosóficas.

______; (1991) Notas sobre la recepción del análisis filosófico en América Latina, en Enciclopedia Electrónica de la Filosofía Mexicana,versión electrónica-Internet: http://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/cefilibe/images/banners/enciclopedia/Diccionario/Corrientes/Nota_sobre_el_analisis_filosofico_en_AL.pdf. Asesado: 11.08.17.

Valdés García, Felix; (1998) Panorama de la filosofía analítica latinoamericana. En versión electrónica-Internet: http://www.robertexto.com/archivo16/filos_anal_latinoa.htm, acezado: 10.07.17.Valdés, Margarita; Fernández, Miguel Ángel; () La filosofía analítica, en Dussel, E.; Mendieta, E.; Bohórquez, C. (eds.); El pensamiento filosófico latinoamericano, del Caribe y ‘latino’ (1300-2000)”.




Cronología de la Filosofía Analítica en Latinoamérica (1930-1990) II Parte

*Álvaro Carvajal Villaplana

(Continuación de la primera etapa)

1.3. Brasil

  • Según Salmerón la presencia de la filosofía analítica en Brasil obedece a condiciones propias que, sin embargo, también están presenten en las condiciones del resto de Latinoamericana, hay una presencia más fuerte del positivismo, de la filosofía continental y del tomismo, así de fuerte fue también la reacción (207).
  • Según Larroyo, del existencialismo alemán han pasado al positivismo lógico Euríalo Canabrava, Leónidas Hegenberg y Newton C. A. de Costa, Ivan Lins, Andrés  R. Raggio, Djacir Menezes (210).
  • Según Valdés y Fernández el precursor de la Filosofía Analítica en Brasil fue Newton Da Costa, quien introdujo en el medio académico, el estudio de la lógica matemática, luego el de la filosofía de la ciencia y después la filosofía de la física (358).
  • A fines de los años 40, la Universidad de Sao Pablo, por intermedio de la recién criada Facultad de Filosofía, inicia una práctica que resultó decisiva para cambiar el ambiente filosófico, se comenzó a invitar  a profesores extranjeros, por ejemplo, Gueroult, Quine (1944escribe en portugués el libro El sentido de la nueva lógica), Gastón Granger (un curso en 1947-1948).
  • Al igual que en el resto de Hispanoamérica, los estudios de lógica, la historia de la filosofía dirigida hacia los clásicos del empirismo, y los enfoques propiamente analíticos de los problemas, no surgían como continuación del viejo positivismo, sino como un intento de innovación filosófica, que habría que prosperar en una ambiente adverso. 
  • Los estudios de lógica han alcanzado un amplio desarrollo primero en las universidades de Sao Pablo y Campinas, después en Portro Alegre, Brasilia y Rio de Janeiro (207).
  • 1956, Da costa Escribe un pequeño artículo sobre El Círculo de Viena.

1.4. Venezuela

  • La situación en este país es igual que el resto de Iberoamérica, desde los años 40 hasta comienzos del 70. Según Salmerón transita de la fenomenología, a Heidegger, luego Sartre hasta llegar al marxismo.
  • Según Larroyo dos españoles radicados en ese país son las figuras destacadas de la filosofía analítica: Juan David García Bacca y Juan Antonio Nuño. El último afirmó que el compromiso de la filosofía actual se establece en una lucha por lograr el predominio ideológico, a este respecto como que compiten el marxismo y el empirismo lógico, ambas son corrientes revolucionarias y críticas que se proponen la transformación de la filosofía, para el la filosofía analítica trata de enrumbar la filosofía por una senda de investigación coherente y científica (209).
  • Estuvieron en Venezuela Gaos, Frondizi.
  • También Ernesto Battistella, en lógica deóntica, a Rafael Burgos y Pero Lluveres, los más conocidos por sus escritos (Larroyo, 210).

1.5. Paraguay

  • 1956se fundó la Agrupación Rioplatense de Lógica y Filosofía Científica. Esta agrupación era un foro de discusión formado por filósofos y científicos argentinos y uruguayos interesados en lógica y filosofía de la ciencia.
  • El antecedente de la filosofía analítica en ese país es Carlos Vaz Ferreira.
  • También Ezra Heymann, Mario Otero, Javier Sasso, Eduardo Piacenza y Carlos Pereda.

2. Años 60: Emergencia

Hasta la década de los años 60, según Larroyo, la filosofíaanalítica logra un desarrollo considerable, sobre todo en México y Argentina. 

En 1965, según él, ha cambiado el panorama filosófico en América Latina. Él hace público las conversaciones privadas con sus discípulos sobre la filosofía analítica, y también se produce la rebelión de los discípulos.

Según Gaos en estos años el auge de la filosofía analítica se debe en parte al vacío que se ha producido en la filosofía alemana y sus dependencias francesas e italiana (213). Dice que este hueco ha sido cubierto por las filosofías que se respaldan en el ciencismo del pensamiento moderno, las que se preocupan por la ciencia. Según Gaos se conecta en estas filosofías en auge con la convicción de que será suficiente con que la filosofía deje de ser sistemática y pase a ser un mero análisis conceptual, para que se convierta en científica. Pero según Salmerón el error reside en pensar que la filosofía puede dejar de ser sistemática (213).

2.1. México

  • Rossi lidera un grupo interesado en filosofía del lenguaje. En 1969publica Lenguaje y significado. Y forma un equipo compacto( Villorio, Valdés, Margán y Quesada).
  • Salmerón por su parte, forma a un grupo de filósofos en el campo de la ética analítica, con Javier Esquivel.
  • 1965, Salmerón inicia la labor de traducción de textos de autores analíticos, así Fondo de Cultura Económica publica primero El positivismo lógico de Ayer (ver otros textos en Valdés y Fernández, 357).
  • 1967, nace el Instituto de Investigaciones Filosóficas (IIFS), coordinado por Rossi, Villorio y Salmerón. Reúne a ahí jóvenes como Roberto Casso, Enrique Villanueva, Hugo Margán, Margarita Valdés, José Robles, Javier Esquivel, y de Latinoamérica a Bunge, Rabossi, Alcorcón, Simpson, Otero Mulines (355).
  • También en la Facultad de Letras y Filosofía de la UNAM se comienza a formar un grupo de filósofos liderados por Villorio, con Trejo y Padilla que incursionan en el estudio de filósofos analistas como Russell, Carnap y Ayer, en aspectos éticos y políticos. Villorio publica El concepto de ideología y otros ensayos.
  • Crítica. Revista Hispanoamericana de Filosofíase propone presentar un cuerpo de doctrina que promueve un filosofar más técnico, más preciso y profesional, y pretende una actitud crítica frente a la mayoría de los sistemas tradicionales del pensamiento, e igual que con la especulación metafísica (212). Se postula dentro de la FA, ver los propósitos pág. 212.
  • 1967, la presentación del primer número, aunque declare preferir explicaciones que “apelen a la descripción y al análisis”, ya no mantiene huella de la transición, sino que acentúa los rasgos propios de una filosofía que se concibe así misma como análisis conceptual y como crítica, que quiere lograr una mayor precisión y claridad en sus argumentos; acercarse a la marcha de las ciencias y preocuparse por su metodología, sin representar ninguna escuela (Salmerón, 218-219).
  • Con esto queda marcado el paso de las tradiciones anteriores, a la aparición de la FA.
  • La obra escrita en los años 60 de los tres miembros de la edición de Crítica (Salmerón, Villorio y Rossi), muestran la continuidad del desarrollo de la filosofía analítica en México (Véase Salmerón p. 219).

2.2. Argentina

  • 1964-1969Gioja desarrolla el Instituto de Filosofía del Derecho, la revista Notas de Filosofía del Derecho.
    • En el instituto de forman una serie de jóvenes (la primera generación): Carlos Alchourrón, Eugenio Bulygin, Jorge Bacqué, Genaro Carrió, Ernesto Garzón, Eduardo Rabossi, Roberto Bernego, María Isabel Azaretto y José Manuel Vilanova. De estos, Alchurrón y Bulgin publican Normative Sistems (1971).
    • La segunda generación: Carlos Nino, Martín Farrell, Antonio Martino, Ricardo Caracciolo y Ricardo Guibourg (199). Se trata se una tendencia analítica en derecho, y en derechos humanos, por ejemplo, Rabossi y Nino, así como en ética y política. Farrell se dedica a temas ético-jurídicos, y más tarde a bioética. Nino especialmente a filosofía de la acción y derechos humanos.
  • La enseñanza de la filosofía analítica se amplia a otras universidades, como Tacumán y Córdoba (200), especial con Garzón Valdés, filosofía del derechos y Andrés Reggio en lógica y filosofía de la ciencia.
  • De la cátedra de Klimovsky surge la primera generación argentina en filosofía del lenguaje de orientación analítica, uno de sus discípulos es Thoman Moro Sipmson, publica el libro Formas lógicas, realidad y significado(1964),el primero en su tema en Latinoamérica. 
  • Según Larroyo, a partir de 1966los sucesos políticos hicieron que muchos filósofos, entre ellos también analíticos, se vieran forzados a abandonar el país; Bunge, a modo de ejemplo, se exilió en Canadá. 
  • Rabossi funda la Sociedad Argentina de Análisis filosófico.

2.3. Brasil

  • 1964, según Valdés y Fernández, ese año el golpe de Estado interrumpe el trabajo, se expulsa a muchos profesores de las universidades. Las escuelas fueron ocupadas por partidarios de la ética y la política, dejando por fuera a la filosofía analítica (359).
  • 1966, Da Costa el libro sobre Fundamentos de la matemática.

3.3. Colombia

  • El estudio de la filosofía analítica comienza más tarde, en los años 60. El contexto en que surge es menos agreste, pero siempre en disputa con la fenomenología y el marxismo.
  • Según él, no hay revistas nuevas, sino que son las mismas revistas especializadas en las que escriben: Ideas y ValoresCuadernos de Filosofía y Letras, en las que se dio presencia al análisis.
  • Personales destacados: Rubén Sierra Mejía, primero fue fenomenólogo, luego se hizo cargo de la cátedra de lógica de la Universidad Nacional, impartió cursos y seminarios sobre Popper, Austin y Strawson (210)
  • En 1987 escribe Apreciación de la filosofía analítica, que recoge ensayos de años anteriores.

Referencias

García, Jorge; Rabossi Eduardo; Villanueva, E.; Dascal, Marcelo; (1985) El análisis filosófico en América Latina. México: Fondo de Cultura Económica.

Larroyo, Francisco; (1969/2005) La filosofía Iberoamericana. México, CDMX: Porrúa.

Salmerón, Fernando; (2007) Historia de las ideas en México y América Latina. México CDMX: UNAM/Instituto de Investigaciones Filosóficas.

______; (1991) Notas sobre la recepción del análisis filosófico en América Latina, en Enciclopedia Electrónica de la Filosofía Mexicana, versión electrónica-Internet: http://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/cefilibe/images/banners/enciclopedia/Diccionario/Corrientes/Nota_sobre_el_analisis_filosofico_en_AL.pdf. Asesado: 11.08.17.

Valdés García, Felix; (1998) Panorama de la filosofía analítica latinoamericana. En versión electrónica-Internet: http://www.robertexto.com/archivo16/filos_anal_latinoa.htm, acezado: 10.07.17.

Valdés, Margarita; Fernández, Miguel Ángel; () La filosofía analítica, en Dussel, E.; Mendieta, E.; Bohórquez, C. (eds.); El pensamiento filosófico latinoamericano, del Caribe y ‘latino’ (1300-2000)”. 




Cronología de la Filosofía Analítica en Latinoamérica (1930-1990) I Parte

*Álvaro Carvajal Villaplana

La mayoría de los autores que han sistematizado la historia de la filosofía analítica en Latinoamérica parten de una noción amplia para poder incluir a tantos autores, temas y antecedentes. Según Larroyo, “[…] sus cultivadores han pasado de meros recepcionistas a la del ensayo, y hacen esfuerzos por mantener al día la traducción española de los escritos fundamentales de la doctrina, aparecidos en otros lenguas” (207). 

            Salmerón, al igual que otros autores, asevera que los filósofos(as) analíticos (as) latinoamericanos(as) han tenido una mayor vinculación y una mayor participación en la vida filosófica internacional, a esto han contribuido los tiempos, no tanto por  la facilidad de las comunicaciones, sino por las crisis económicas y políticas.Según Larroyo en torno a estos intelectuales puede hablarse de “una comunidad de trabajo”, por ejemplo menciona a Kimovsky, Simpson, Nuño, Salazar Bondy, Gutiérrez, Trendall, Castañeda, Raggio, Meneszes, Molina, Yamuni, Rossi, Villorio, Salmerón, Trejo (207). Además, tienen una aspiración común que se lleva a la práctica en los principales países latinoamericanos, en la formación de nuevos cuadros, con especialización en Europa y Estados Unidos.



En la actualidad esto parece verificarse con la conformación de la Asociación Latinoamérica de Filosofía Analítica (ALFAN), la que se fundó en 2006, en CDMX, México, promovida por Maite, Escuardia, Hamberg, Hurtado, Pereda y Pinto. Sus objeticos son: (a) fomentar, divulgar y promover los estudios e investigaciones en filosofía analítica y (b) interrelacionar a los diferentes especialistas. ALFAN ha organizado cinco encuentros: (0) en 2007, en la UNAM, por los 40 años de la revista Crítica.(1) 2010, en Merida, Yucatán. (2) 2012, Buenos Aires. (3) 2014, Brasil y (4) 2016, Costa Rica. El quinto se celebrará en Colombia en el 2018.

            La filosofía analítica aparece en un contexto de polémica con las tradiciones filosóficas dominantes en el continente, y con un afán de renovación, de exigencias metodológicas y de estilo, “[…] se trata de una reacción en contra de las posiciones historicistas extremas y de una manera de dramatizar los problemas metafísicos […]” (Salmerón, 224). Un esfuerzo por poner en juego limpio los argumentos.

            Esto puede explicar por qué la filosofía analítica tuvo acogida entre los fenomenólogos, lógicos y investigadores científicos. Esto explica la oposición a los heideggerianos, los escolásticos y los marxistas. Según Salmerón esto permite “[…] interpretar correctamente el sentido del cambio de rumbo de la actividad filosófica. Dejar a un lado la simple especulación y tratar de acercarse al ideal hursseliano de una filosofía científica, en la mayor parte de los países de América Latina era una forma de continuidad histórico-filosófica. Se dio también una conciencia de innovación y de ruptura, si no precisamente de una tradición, sí de una forma defectuosa de la curiosidad filosófica.” (224). 

Valdés y Fernández también afirman que los desarrollos de los métodos de análisis proporcionaron un poderoso instrumento de análisis que les permitió a los jóvenes filósofos para realizar estudios más rigurosos y análisis más finos de una diversidad de problemas filosóficos que eran de interés (352).

Aquí lo que interesa elaborar es una cronología del desarrollo de la filosofía analítica en Latinoamérica, por periodos y países. En esta cronología puede distinguirse por las siguientes etapas: 

  1. Años 40 y 50: Antecedentes
  2. Años 60: Emergencia 
  3. Años 70: Consolidación
  4. Años 80: Estabilidad

1. Años 40 y 50: Antecedentes

Según Valdés, la filosofía analítica llegó a Latinoamérica a mediados de la década del 40 del siglo  XX.Aunque, según Larroyo, desde fines de los años 30 empiezan a tener resonancia las ideas del Círculo de Viena, y de otros pensadores afines, el que se abre paso poco a poco en los medios académicos.Durante dichas década, y todavía en parte de los años sesenta, la filosofía analítica surge y se desarrolla en contexto de polémica, de los primeros contactos con el empirismo y la lógica moderna.

Al principio encontró poco interés en el ambiente intelectual por diversas razones, entre ellas:

  • Su estrecha relación con el positivismo lógico, lo que llevó a su identificación con el positivismo.
    • La popularidad del marxismo y su concepción socioeconómica de la realidad.
    • El dominio del neotomismo.
    • También había un predominio del existencialismo y la fenomenología.
    • Por otra parte, se cuenta con el poco conocimiento de las técnicas de lógica moderna tan importantes para el análisis, hasta 1940 la mayoría de los estudios de lógica son acerca de silogismos y falacias. 
    • Para esos años solo una pequeña cantidad de obras de filósofos analíticos había sido traducida, lo cual pudo representar un obstáculo para que esta corriente de pensamiento resultara atractiva a los(as) latinoamericanos(as). Antes de 1945 solo dos obras acerca del análisis se podían encontrar en castellano: Ética (Moore, 1912) y Problemas de Filosofía (Russell, 1912). Las dos habían sido publicadas en Buenos Aires en 1929. Diez años después se publicó en Sao Pablo una edición de la última en portugués. A partir de 1945, ya se podía encontrar un mayor número de obras traducidas. 
    • Salmerón también indica que la recepción y el desarrollo de la Filosofía Analítica fue lento y tuvo obstáculos, señala el predominio de las corrientes ya señaladas por Valdés.

Sin embargo, Salmerón argumenta que el empirismo lógico, tal como surgió en el Círculo de Viena, fue entre los filósofos(as) latinoamericanos(as) un elemento renovador de la vieja polémica positivista (196). 

Por otra parte, según Salmerón la recepción tuvo mejor aceptación entre los fenomenólogos, muchos de ellos se fueron convirtiendo en analíticos o tenían una mezcla entre fenomenología y análisis. Además, relata las tensiones que se dieron (197). Los antecedentes refieren a hechos y actividades dispersas y esporádicas.

En general, no todos los filósofos de las primeras décadas son analíticos estrictos, pero si muestran una tendencia a rechazar la filosofía tradicional dominante en Latinoamérica.

1.1. México

  • Según Larroyohacia los años cuarenta, la filosofía analítica no tuvo importancia, pues domina el idealismo crítico, el existencialismo, el materialismo dialéctico, la escolástica y el existencialismo (211), en particular en la UNAM. Al principio solo hubo cultivadores de la filosofía analítica fuera de la UNAM, hasta 1953. En la Escuela Nacional Preparatoria aparecen escritos de César Molina Flores, Vera Yamena Tabuco y José Gados. 
  • En México, Salmerón menciona un texto de Antonio Cano de 1941, que recoge el curso de historia del positivismo desde Comte, pasando por la fenomenología, hasta llegar a lo que el llama el positivismo crítico. Este se considera como el principal debate del siglo (196). Luego de la publicación de este libro en México la Filosofía Analítica  fue recibida en años posteriores.
  • En 1945, Gaos publicó un comentario en el que saluda la aparición de la primera revista hispanoamericana dedicada a la filosofía, aunque si bien no es exclusivamente analítica, si tiene una fuerte inclinación. Se trata de la revista Minerva. Revista Continental de Filosofía, Editada por Mario Bunge, en 1944, en Buenos Aires, así como la serie Cuadernosde la misma revista (197). La revista tiende a alejarse de la filosofía dominante, por ejemplo de Ortega y Gasset y de lengua alemana. En el primer número se publica un artículo de Han Lindermann sobre el círculo de Viena.
  • En1955, Samuel Ramos, Guillermo Haro y Eli de Gortari fundaron el Seminario de Problemas Científicos y Filosóficos de la UNAM. En 1959, el Centro de Estudios Filosóficos (hoy Instituto de Investigaciones Filosóficas) inició la publicación de la serie Cuadernos y a la edición de obras del pensamiento contemporáneo. En 1967 se suma Alejandro Rossi, Luis Villorio, Fermando Salmerón, con Crítica (211).
  • Por otra parte, un autor influyente tanto en México como en algunos países de Latinoamérica es García Máynez, quien tomó partido por la lógica formal, también trabajó temas ontología formal del derecho y lógica de las normas (Salmerón, 215).
  • 1955, García Máynez funda en la UNAM, el Centro de Estudios, que da pasó al Instituto de Investigaciones Filosóficas.
  • 1955, funda la revisa Diánoia.
  • 1955, Robert Hartman, también es un filosofo influyente, de origen alemán, se dedica a la lógica y la filosofía de la ciencia (216).
  • 1959, según Salmerón, es cuando ya se puede hablar de filosofía analítica en México, con motivo del Seminario de Filosofía Moderna, de la Facultad de Filosofía de la UNAM, sobre Husserl, y ese año aparición la traducción de Principia Ethicade Moore (217). El seminario fue dirigido por Gaos. Las notas de este seminario, las discusiones con sus discípulos son las que luego aparecen publicadas, en 1961, con textos de Rossi, Uranga y Villorio. Ese debate marca un hecho relevante de la vida intelectual y del cambio de visión filosófica (Véase Salmerón, p. 217-218).

1.2. Argentina

  • Según Larroyo, la Filosofía Analítica en Argentinatuvo un lento desarrollo, su propulsor fue Gregorio Klimovsky, junto con Rolando V. García, Julio Rey Pastor, Vicente Fatone, Thomas Simpson (207).
    • Klimovsky dice que la significado y el sentido de la Filosofía Analítica en Argentina es la pericia de los estudios lógicos: “[…] somos muy afectos al existencialismo, a la fenomenología, al atomismo, al hegelianismo y al materialismo dialéctico; en cambio, la Filosofía Analítica se halla casi ausente de los programas de estudio de nuestras escuelas de filosofía o de los grupos que en nuestro país cultivan sistemáticamente las disciplinas humanísticas […]” (207-208).
    • El intentar insertar y divulgar la Filosofía Analítica según fue complejo “[…] fue la principio una batalla en que nos sentimos a menudo muy solitarios. La comprensión de algunas personas, especialmente la de Julio Rey Pastor y la de Vicente Fantone y cierta porfía por nuestra parte, permitieron que lentamente la situación cambiase […]” (208).
    • Aunque Larroyo no menciona a Mario Bunge.
  • Según Valdés y Fernández, a mediados de la década del 40 se empieza a reunir el Grupo Argentino de la Academia Internacional de Historia y Filosofía de la Ciencia, entre cuyos miembros estaban Julio Rey Pastor (1888-1962) y Gregorio Klimovsky (353).
  • 1943, esta grupo impulsó la enseñanza del positivismo lógico, la filosofía oxoniense y el neopragmatismo. Formó varias generaciones de filósofos en las áreas de lógica matemática, epistemología, filosofía de la ciencia y filosofía de la lógica (353).
  • 1944Bunge se convirtió́ en el editor de Minerva: Revista continental de filosofía que, aunque duró muy poco tiempo (solo un ano) tiene el merito de ser la primera revista de Latinoamérica dedicada exclusivamente a la filosofía. En esta revista se publican trabajos sobre el Círculo de Viena.
  • 1945, los escritos de Russell y de Moore comienzan a ser estudiados por los miembros del Grupo Argentino de la Academia Internacional de la Historia y Filosofía de la Ciencia
  • 1952, como el número de filósofos interesados en el análisis era significativo, se funda el Circulo Filosófico de Buenos Aires presidido por Bunge. Se discute desde una perspectiva analítica diversos conceptos centrales de la ciencia.
  • 1953, tanto el interés como la necesidad de especialización provocaron se formaran dos nuevos grupos. Uno de ellos, conducido por Gioja (quien era el nuevo director del Instituto de Filosofía del Derecho y Sociología de la Universidad de Buenos Aires), se interiorizó en temas de filosofía del derecho, ética, sociedad y política. El instituto se transformó en un punto de encuentro para figuras internacionales como Strawson, von Wright y Castañeda y para jóvenes filósofos argentinos con orientación analítica como Eduardo Rabossi. También generó el lanzamiento de Notas de filosofía del derecho, una revista en la que se publicaban ensayos de tinte analítico. 
  • 1954, Carlos Cossio (1903-1987) instauró un seminario de lógica modal, en el que se exigía para ingresar el conocimiento del libro Tarski, Introducción a la lógica y a la metodología de las ciencias deductivas (253).
  • 1955, la enseñanza de la lógica estuvo dominada por el enfoque escolástico o la lógica dialéctica, el primer libro publicado en México que comienza a cambiar esta situación es el de Ferrater Mora y Leblanc, Lógica matemática.
  • 1956, Bunge que viene de las ciencias y se dedica a la filosofía, se hace cargo de la cátedra de filosofía de la ciencia, desde donde desarrolló una amplia labor.
  • 1956, Gioja sustituye a Cossio en el seminario a dichos de filosofía del derecho en un centro de gran actividad filosófica (353), como se indica en estos apuntes con una serie de seguidores.
  • El otro grupo, dirigido por Gregorio Klimovsky que se había juntado con Bunge en 1957en la Universidad de Buenos Aires, estaba dedicado al estudio de problemas relacionados con la filosofía de la ciencia, la lógica y el lenguaje. De este grupo surgió́ en 1964Formas lógicas, realidad y significado de Simpson, que fue uno de los primeros libros en castellano que trató autores como Russell y Frege desde una perspectiva analítica. 
  • 1959, Bunge publicó en Universidad de Harvard el libro Causalidad. El principio de causalidad en la ciencia moderna, la primera obra crítica sobre esta materia, desde un punto analítico. Luego publica Antología semántica (1960).
  • 19561966: Frondizi (1910-1985), formado en Estados Unidos con Whitehead, Lewis y Perru, y en Michigan con Sellars, se considera empirista, pero no es cientificista y de las técnicas de la Filosofía Analítica, pero también está en contra de la tradición dominante. Enseña en Venezuela y Puerto Rico, durante el exilio muerte en Estados Unidos en 1983. Frondizi trabajo en Argentina entre 1956-1966.
  • 1945-1956, según Salmerón, los argentinos interesados en la filosofía analítica tuvieron que trabajar en círculos y asociaciones ajenos a las universidades públicas, por ejemplo:
    • Grupos Argentino de la Academia Internacional de Historia y Filosofía de la ciencia, al que pertenecieron Julio Rey Pastor.
    • El Instituto Libre de Estudios Superiores, en el que trabajó Gregorio Klimovsky.
    • El Círculo Filosófico de Buenos Aires, presidido por Mario Bunge (199).
    • Una excepción fue Carlos Cossio, filósofo del derecho, de formación fenomenológica, que como se indicó, organizó el seminario de estudios de lógica modal y de metodología de las ciencias deductivas.
  • 1956, Ambrosio Gioja los sustituye en dicha cátedra (199). 
  • 1956, Klimovsky trabaja en la Cátedra de Lógica de la Universidad de Buenos Aires, se desempeñó en lógica y filosofía del lenguaje (201). Él desde 1943, al igual que Gioja, está comprometido con la tradición empirista y la filosofía analítica.

Referencias

García, Jorge; Rabossi Eduardo; Villanueva, E.; Dascal, Marcelo; (1985) El análisis filosófico en América Latina. México: Fondo de Cultura Económica.

Larroyo, Francisco; (1969/2005) La filosofía Iberoamericana. México, CDMX: Porrúa.

Salmerón, Fernando; (2007) Historia de las ideas en México y América Latina. México CDMX: UNAM/Instituto de Investigaciones Filosóficas.

______; (1991) Notas sobre la recepción del análisis filosófico en América Latina, en Enciclopedia Electrónica de la Filosofía Mexicana, versión electrónica-Internet: http://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/cefilibe/images/banners/enciclopedia/Diccionario/Corrientes/Nota_sobre_el_analisis_filosofico_en_AL.pdf. Asesado: 11.08.17.

Valdés García, Felix; (1998) Panorama de la filosofía analítica latinoamericana. En versión electrónica-Internet: http://www.robertexto.com/archivo16/filos_anal_latinoa.htm, acezado: 10.07.17.Valdés, Margarita; Fernández, Miguel Ángel; () La filosofía analítica, en Dussel, E.; Mendieta, E.; Bohórquez, C. (eds.); El pensamiento filosófico latinoamericano, del Caribe y ‘latino’ (1300-2000)”.




Filosofía de la tecnología en Costa Rica: Una cronología

*Álvaro Carvajal Villaplana

La filosofía de la tecnología es un área de la filosofía muy reciente, pues inicia a finales del siglo XIX en Europa, con escritos de ingenieros, diseñadores y artistas. También, los escritos filosóficos tuvieron presencia en los orígenes y el desarrollo de esta disciplina. No se trata -en la clasificación tradicional- de una filosofía pura, sino de una filosofía aplicada. Los problemas que aborda vienen de especialidades que no son propiamente filosóficas, como la ingeniería. Pero, si se trata de una filosofía práctica, es porque trabaja en el ámbito de la acción humana.  La toma de decisiones que supone se realiza con base en una racionalidad práctica que corresponde a una racionalidad astuta. Además, se la considera práctica porque la tecnología consiste en un sistema de acciones. Tiene un componente interno relativo al desarrollo de los problemas ingenieriles y filosóficos que conlleva; también un componente externo sobre las implicaciones éticas y sociales que conlleva su aplicación en la sociedad y en la naturaleza.

En Costa Rica, desde el siglo XIX ha habido algunos comentarios sobre la tecnología, pero la reflexión sistemática comienza en 1957. A partir de ahí inicia el proceso de profesionalización e institucionalización de la filosofía de la tecnología. Esa historia se recoge en el siguiente cronograma:

 

  • Antes de 1957, no había una reflexión filosófica sistemática e institucionalizada en Costa Rica. La filosofía se abordó en autores como Roberto Brenes Mesén, Moisés Vicenzi, Abelardo Bonilla, entre otros.
  • 1957: inicia la formación filosófica académica con la reforma universitaria de 1957, en la que se crea el Departamento de Filosofía en la UCR, para su fundación se trabajo al Dr. Constantino Láscaris.
  • 1957: se crea la Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica.
  • 1957: Creación del Círculo de Cartago, dedicado a discusiones sobre ciencia y tecnología. Ha tenido una larga trayectoria.
  • 1957: también se crea la Asociación Costarricense de Filosofía.
  • 1964: Láscaris publica el Desarrollo de las ideas Filosóficas en Costa Rica
  • 1963: primer texto de filosofía de la tecnología, de Jaime González, “El hombre la técnica”, un artículo de Láscaris “Educación y desarrollo humano”. Otro de Víctor Brenes.
  • 1968: se crea el Doctorado en Filosofía.
  • 1971: se crea el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), inicia sus labores en 1973, y abrió con tres carreras a nivel de técnico superior, a saber: Mantenimiento Industrial, Producción Industrial y Construcción. Nótese que no se incluía el término ingeniería. Dado el título que se otorgaría, no se incluyó ningún curso en la malla curricular que diera cuenta de formación humanística. Para 1975 la institución da un salto cuantitativo muy importante, se crean cinco carreras más, Forestal, Administración, Computación, Maderas y Diseño Industrial. Para ese entonces, ya surge la gran preocupación de que los graduados eran muy buenos en su especialidad, pero muy débiles es aspectos de socialización, desconocimiento de la realidad nacional, desconocimientos de conceptos básicos de redacción y ortografía, en relaciones laborales, etc. Por tal razón, entre muchas otras cosas, la administración decidió contratar a Roberto Murillo, para que ayudara a mejorar esa situación, durante dos años organizó mesas redondas, conversatorios, discusiones con estudiantes y profesores, en especial sobre temas filosóficas (humanísticos en general)
  • 1974: Láscaris crea el Instituto de Estudios dela Técnica, en la UNA. Antes había dado cursos sobre dicha área.
  • 1974: se publica la primera revista de filosofía de la tecnología del Mundo, según Carl Mitchan, se llamó Prometeo: cuadernos de Teoría de la Técnica. Se publicaron 7 números de 1974-1978.
  • 1978: CSUCA, Revista Centroamericana de Ciencia y Tecnología, solo dos números. Sábato publica un artículo sobre el modelo Triángulo de Sábato o Triple Hélice.
  • 1978, se hace una reforma en el ITCR, ya que decide cambiar de categoría de técnico superior a ingenieros, en oposición se dijo que estos profesionales carecían de una adecuada formación General. A lo cual reacciona el ITCR creando el Seminario de Estudios Filosóficos e Históricos, el cual cuenta con un contenido filosófico e histórico. Se impartió por primera vez en 1978, los profesores fueron, Mario Alfaro, Rodolfo Gil y Fray Francisco Chaverri A. Para 1980 se incorpora Guillermo Coronado, para 1982 Roy Ramírez y otros profesores.
  • 1979: se crea y se comienza a impartir el curso F-2015 Tecnología y desarrollo. Una visión filosófica, impartido por el Dr. Luis Camacho Naranjo, en la Escuela de Filosofía, UCR.
  • 1980: El texto de clase Ética, Ciencia y Tecnología, para los cursos de Seminario de Estudios Histórico-Filosóficos, de la Escuela de Ciencias Sociales del Instituto Tecnológico de Costa Rica. También se creó el curso Introducción a la Técnica.
  • 1983: se crea la Asociación Costarricense de Historia y filosofía de la Ciencia y la Tecnología (ACOHIFICI), por Ángel Ruiz. Se organizan 5 congresos (1985, 1987, 1989, 1991 y 1993).
  • 1984: Revista Desarrollo: Tribuna para una política científico-tecnológica.
  • 1984: se crea el Grupo de Estudios en Ciencia, Tecnología, Planificación y Política (CITEPOL).
  • 1984: Se crea y comienza a impartir el bloque de cursos SP-0393, 0394 y 0395: Ciencia, tecnología y Desarrollo: una visión filosófica, impartido por el Dr. Luis Camacho, para el la maestría y el doctorado en Filosofía, del Sistema de Estudios de Posgrado de la UCR. Una versión en inglés la imparte del Dr. Camacho en Denver University a principios de 1990.
  • 1985: los profesores Alfaro, Coronado, Ramírezy Zamora proponen la creación del curso Introducción a la Técnica, la Ciencia y la Tecnología, por cuanto hacía falta una cultura general en materia de filosofía e historia de la tecnología. Este curso se impartiría a estudiantes de primer ingreso, y el Seminario de Estudios Filosóficos Históricos para niveles superiores y se especializaría en temas como a) Biotecnología y ética, b) Energía Nuclear y ética c)  Tecnología en general y ética.
  • 1987: aparecen los estudios sobre el desarrollo, David Crocker.
  • 1987: se crea la Asociación Internacional de Ética del Desarrollo (IDEA) / El grupo de la Lógica de la UCR.
  • 1987-1989: Roberto Murillo ocupa la presidencia del CONICIT.
  • 1989: Se publica en la Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, en el No. 66, Vol. XXVII, las ponencias del I Congreso Mundial del Grupo IDEA, el cual se realiza en 1987.
  • 1993: una publicación destacada es Ciencia y tecnología en el subdesarrollo, del Dr. Luis Camacho, publicada en la Editorial Tecnológica.
  • 1997: una sistematización de datos del desarrollo de la filosofía de la tecnología en Costa Rica es la Luis Camacho Naranjo, “Aportes a la Filosofía de la tecnología en Costa Rica”, aparece en un texto compilado por Álvaro Zamora, El Otro laberinto.
  • 2003: Curso de Filosofía de la Tecnología, Escuela de Filosofía, UCR. Producto de ese curso el texto de Amán Rosales, Introducción ala filosofía de la tecnología (2006).
  • 2003: aunque no está clara la fecha, en la Escuela de Filosofía, UCR también se crea el curso Seminario de Filosofía de la tecnología.
  • 2008: sobre las publicaciones en ciencia, tecnología y desarrollo, el artículo de Álvaro Carvajal Villaplana, Sobre ciencia, tecnología y desarrollo en los textos costarricense de 1960 a 1998, Revista Actualidades Investigativas en Educación: http://www.redalyc.org/html/447/44713044018/
  • 2012: Más datos sobre historia de la ciencia, la tecnología y el desarrollo en Costa Rica, el libro de Álvaro Carvajal Villaplana Filosofía y discursos: la ciencia y la tecnología en el desarrollo de Costa Rica.
  • 2012: Programa de Ética Profesional para colegios técnicos, Ministerio de Educación Publica.



La transfobia y los crímenes de odio en Centroamérica

El filme El lugar sin límites (1997) de Arturo Ripstein, es pionera en Latinoamérica en el tratamiento de la temática del transgénero y la transexualidad; ya que sin recurrir a los tratamientos médicos y quirúrgicos, presenta a un personaje, Manuela, plenamente identificada con su rol femenino, aunque su cuerpo y sexo -en los niveles- gonadal y cromosómico es machil. Esto se evidencia en la escena de la escena retrospectiva que remite a la fiesta del diputado del pueblo del Olivo, Don Alejo, en donde una vez que los invitados salen del burdel, y se dirigen a una posa, echan a la Manuela al agua, la desvisten y los hombres espectadores, se sorprenden -como si fuese una sorpresa- de que “[…] resulta que no era hembra, sino macho”, ella responde “[…] pero si este aparato solo me sirve para hacer pipí”.

El filme no interesa solo por el análisis de la condición de transexualidad o el transgénero, ni por el vínculo que se establece con el trabajo sexual; sino que resalta el asunto de la transfobia, es decir, el odio a los transexuales y los transgéneros, lo cual se concreta en las burlas, los insultos, las agresiones y el homicidio. Esta denuncia, para hacer un recorrido por los crímenes de odio en Centroamérica.

Según diversas organizaciones LGTBI de Centroamérica (Diario La Américas, 18.12.14), en la región existe una fuerte homofobia, incluso algunos activistas hablan de una “homofobia de Estado”, de tal manera que concurre en una desprotección de los derechos humanos y la vida de las minorías sexuales. La homofobia y la transfobia se refleja en la serie de crímenes de odio en la región contra miembros de estas minorías, así como a sus dirigentes.

Según se indica la página electrónica de ILGALAC los países con mayor violencia contra la población LGTBI son Guatemala, Honduras y El Salvador, según esta organización, sólo en 2014 se registraron 133 crímenes contra homosexuales, lesbianas, y transexuales, la mayoría cometidos con evidente saña. De la totalidad de casos, 50 corresponden a Guatemala, 76 a Honduras y 7 a El Salvador.

Según, Zoila América Narváez, de la ONG Casa Abierta, esta violencia produce una ola de refugiados hacia Costa Rica, como consecuencia de esta una nueva forma de violencia de género. En el 2014, una comitiva de ONG LGTBI de Centroamérica solicitaron una audiencia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para plantear el problema de dichos crímenes de odio. También, han presentado al Gobierno de Costa Rica un “libro blanco” en donde se registran los casos más emblemáticos de homicidios con la población LGTBI.

En una nota periodística de Bryan Avelar, en la página contrapunto.com, se exponen algunos datos que refuerza la idea antes dicha. Según Andrea, Ayala, directora de Espacio de Mujeres Lesbianas Salvadoreñas por la Diversidad, la Fiscalía General de la República de El Salvador no ha investigado 500 casos de homicidios a transexuales, lesbianas y gais; estos son casos que se registran desde 1996. En este contexto, la diputada del FMLN, Cristina Cornejo, en apoyo a varias ONG ha presentado una propuesta a la Asamblea Legislativa para incrementar hasta 50 años de prisión por los homicidios “por odio”.

En El Salvador, diversos activistas indican que luego de las marchas de orgullo gai en ese país, se incrementan los crímenes de odio contra la población LGTBI (contrapunto.com, 2014). Así, Karla Avelar de Comcavis Trans y Ewdin (Paty) Hernández de ASPIDH Arcoíris Trans dan testimonio de que ellas son víctimas sobrevivientes de estos ataques violentos en 1997. Según los registros de estas ONG de transexuales, en 1998, durante el mes que se organizó la marcha, 11 mujeres trans fueron asesinadas, en 2009 fueron asesinados(as) 14 personas, en el 2010 fueron 16 personas. En el 2014, luego del desfile, las ONG denuncian la muerte de 4 personas de la comunidad.

En el 2015, el Equipo Regional de Monitoreo y Análisis de Derechos Humanos de Centroamérica, denuncian el asesinato de Francela Méndez Rodríguez, integrante de la Asociación Colectivo Alejandrina, hecho sucedido en el Departamento de Sonsonante. El manifiesto de dicha organización indica que en El Salvador no existe un marco jurídico e institucional orientado a la protección de los(as) defensores(as) de los derechos humanos, lo cual muestra el desinterés por parte del Estado en velar y garantizar los derechos de la población LGTBI.

Según el hondureño Denis Castillo, coordinador regional de Casabierta, en Honduras se han registrado 178 crímenes de odio entre 2009 y 2014 (Diario La Américas, 18.12.14). Unas cifras semejantes son aportadas por Roberto Herrera Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, entre 2005 y 2014, se han reportado más de un centenar de homicidios contra miembro la población LGTBI de ese país (www.diezhn, 17.05.14), según el informe de dicha institución, entre los principales perpetradores se encuentran miembros de la Policía Nacional, Policía Municipal, familiares, guardias de seguridad y personas desconocidas. Además, el informe indica otros actos violatorios a los derechos humanos como tentativas de homicidio, abuso de autoridad, lesiones, detenciones ilegales, robo, hostigamiento, violación sexual, amenazas de muerte, violencia intrafamiliar y agresión por parte de particulares.

El informe del Comisionado Nacional de Derechos Humanos del 2014, señala la discriminación que existe hacia la población transexual y transgénero. En el informe correspondiente al año 2012 se registró la muerte de 18 miembros de la comunidad LGTBI, el 90% de las víctimas fue con armas de fuego, otros casos por estrangulamiento o asfixias (2012, 165). La mayor parte de las víctimas son asesinadas en la vía pública, otras en su vivienda o a pocos metros de su residencia. Según este informe, algunas de las víctimas fueron raptadas y torturadas antes de su ejecución (166), este es el caso de Walter Alexander Pacheco (Arrurú), también el caso de Leonel Armando Flores.

Por último, el informe “Trans” Centroamérica. Impacto político social en mujeres trans en la región más violenta de Latinoamérica y el Caribe (2012), de la Fundación Triángulo (España), afirma que la violencia contra la comunidad LGTBI de Centroamérica es sistemática, en las últimas dos décadas se han podido sistematizar estos abusos por parte de las organizaciones defensores de los derechos humanos, como se muestran en este comentario (6).

Es probable que las primeras denuncias sistemáticas sobre la violación a los derechos humanos contra la población trans en Centroamérica fue registrada por Amnistía Internacional en su informe Rompamos el silencio. Violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual (1994). En ese informe se reporta que en 1993, 7 transexuales fueron arrestados por agentes de policía en San José, Costa Rica; a ellas las tuvieron varias horas detenidas e incomunicadas, y las sometieron a torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes. Estas denuncias fueron recopiladas por la Comisión Costarricense de Derechos Humanos (CODEHU) (20).

El informe de la Fundación Triángulo indica que un factor que se suma a dicha violencia, es el radicalismo con que fungen los fundamentalismos religiosos, que “[…] en su propia lucha por abolir los derechos sexuales y reproductivos satanizan la orientación sexual y la identidad de género convirtiendo esta lucha en una bandera política más fuerte, arrastrando a funcionarios y funcionarias públicas a violar los Estados Laicos” (2012, 6).

Los datos aquí resumidos parecen corresponderse con el título del filme El lugar sin límites, y el texto en el que Fausto se pregunta acerca del infierno, ¿en dónde se encuentra? Y Mefistófeles contesta “En las entrañas de estos elementos/donde somos torturados y permanecemos siempre/El infierno no tiene límites, ni queda circunscrito a un lugar,/porque el infierno es aquí donde estamos/y aquí donde es el infierno, tenemos que permanecer […]. Pero si bien, el filme termina con un crimen de odio, el homicidio de Manuela, y como bien lo indican los datos aquí presentados, se trata de una tendencia en algunos países Centroamericanos. Sin embargo, no por ello hay que resignarse a este lugar sin límites, ni asumir su pesimismo, sino que más bien, este pesimismo debe conducir a la acción y a la prevención, como hacen estas ONG y dirigentes, los que dicen que se ha poner los límites a esta barbarie del odio, y buscar las salidas a la felicidad.




Cartografía costarricense del siglo XIX

El desarrollo de la ciencia y la tecnología costarricense en el siglo XIX comenzó con los viajeros naturalistas y científicos extranjeros que pasaron en Costa Rica algunos años de su vida realizando sus investigaciones y exploraciones. Una de las disciplinas que más se desarrollo en la época fue la cartografía. Los mapas de Costa Rica tuvieron mucha utilidad práctica y comercial para el país, ya que para ese centuria y los primeros 20 años del siglo XX, fueron la carta de presentación para atraer turistas, investigadores, inversionistas y fomentar la inmigración de intelectuales al país. Aquí se ofrecen algunos apuntes relevantes sobre esa historia científica costarricense.

El suizo Henry Pittier, es uno de los investigadores extranjeros que más aportes dio a la ciencia costarricense. No sólo contribuyó con conocimientos sobre la flora del país, sino también en otros ramos de la ciencia. Además, fue un divulgador a nivel internacional de los hallazgos científicos de Costa Rica. Un ejemplo, de esto es el artículo “Costa Rica. Su orografía e hidrografía”, de 1812, el que apareció en la Revista Geographische Mitteilungenn,Nº 175. Esta revista fue editada por el profesor A. Petermanns Mitteilingen. El artículo fue reproducido en la Revista Costa Rica en el volumen que corresponde a los años 1921-1922. Pittier refiere que en la revista Geographische Mitteilingen aparecen publicados una serie de mapas de Costa Rica “… que manifiestan un resumen del estado de los conocimientos cartográficos del país, o interpretan partes del mismo, especialmente exploradas por varios viajeros…” (1921-22, 102). La mayoría de éstos corresponden a la última década del siglo XIX y principios del XX, aunque los mapas a los que hace mención Pittier no son los únicos que se realizaron. Estos mapas son elaborados tanto por investigadores extranjeros como por los nacionales, lo que muestra la capacidad de la iniciativa costarricense y de alguna forma la consolidación de la investigación científica costarricense tras un siglo de visitas de investigadores extranjeros al país. Por otra parte, los mapas tienen diferentes finalidades, algunos son hidrográficos, otros geológicos, orográficos, entre otros.

Para Von Frantzius todos los antiguos mapas de Costa Rica no eran otra cosa que dibujos toscos que representan la configuración del país de modo imperfecto (1924, 90). El primer mapa geográfico del que Frantzius da cuenta es de 1874, se trata de un carta de Felipe Bauza, basado en dibujos y observaciones de Malaspina, cuyas observaciones se limitaron a las costas, pero que resulta ser la base de la cual parten otros trabajos cartográficos. En 1836, apareció un nuevo mapa de Costa Rica hecho por Galindo, en el que se marcan algunas zonas interiores, pero Galindo se basó en contenidos del Catecismo Geográfico, publicado en San José por Rafael Osejo, y en antiguos mapas e informes verbales. Tal parece que Galindo no estuvo in sitio, por lo cual su cartografía tiene muchos errores y dio una idea falsa del país, según el criterio de Von Frantzius. Estos errores por algún tiempo se siguieron repitiendo como lo muestra el mapa de G. Lanfond (Loc. Cit.).

Jorge León Arguedas señala que el primer naturalista e historiador que llegó a Costa Rica fue Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdez (1478-1557), quien en 1519 estuvo en la península de Burica. La segunda fue efectuada en 1797 como parte de la Real Expedición Botánica de Nueva España y estuvo a cargo del mexicano Mariano Mociño, y de un dibujante, Vicente de la Cerda (2003, 129). Entre 1838-1840 arribó el barco inglés Sulphur, bajo el mando de Sir Edward Belcher. Esta expedición levantó los mapas del Golfo de Nicoya, las bahías Salinas y Culebra y visitó la Isla del Coco. La colección de plantas de esta viaje se publicó en el libro de Belcher “Narratives of a voyage around the world”, Londres 1843 (Loc. Cit.).

En 1850, J. Baily elabora una cartografía de Centroamérica, él participó en su confección a partir de los viajes que hizo a la región y visitó varias zonas de Costa Rica. Según Von Frantzius, este es el primer mapa que marca con seguridad la situación de varios lugares, montañas, ríos y vías de comunicación del interior del país. En 1953, se hace otra edición del mapa. En 1859, T. A. Hull levantó un mapa de la costa occidental de la parte hidrográfica de la península de Nicoya. En 1958, Kiepert publica su cartografía de Centroamérica, que tiene correcciones prácticas por Lapeyrouse, pero con base en el mapa de Galindo, por lo que tiene varios errores. Otro mapa de la región, que en el caso de Cosa Rica es deficiente, es el de Max Von Sonnenstern, publicado en 1860 (Von Frantzius, 1924, 92).

Según Von Frantzius la revista Geographische Mitteilingen es la que tiene el mérito de “… haber usado con excelente criterio las cartas hidrográficas mencionadas, y de haber fijado las líneas de las costas de ambos mares, base indispensable para la acertada colocación de los puntos del interior…” (1924, 94), Se hizo, además, uso oportuno de los siguientes trabajos e informes: “… para delinear la topografía de la provincia de Guanacaste, del ya mencionado mapa del Profesor von Seevach; para la península de Nicoya, del dibujo de un costarricense; para el trazo del río San Carlos, de los informes del Agrimensor del Gobierno, don Rafael Alvarado; para la demarcación del valle de Toro Amarillo y curso del Sarapiquí, de un croquis del Doctor Diezmann, de Greytown (San Juan del Norte); y para fijar la posición de la desembocadura del San Juan y su delta, así como también de la desembocadura del Reventazón, de los dibujos del costarricense don José Moría Figueroa, quien ha hecho repetidos viajes por todo el país y conoce bien la costa del Atlántico hasta la laguna de Chiriquí. Para trazar los planos del Reventazón, Pacuare y río Matina (Chirripó, Barbilla y Zent), me serví de un dibujo de Fr. Kurfze, quien levantó los planos de esa comarca por encargo del ingeniero Barón A. von Bilow; para los valles del Sixaola me serví de varios informes de los naturales y de un croquis del Doctor Miguel Macaya; para el dibujo del valle del Changuene, del mapa ya mendonado del Profesor Manross, publicado en Nueva York. En fin, para el dibujo de la parte Suroeste del país, esto es, de las montañas de Candelaria, Herradura y Dota, desde el río Grande de Candelaria hasta el valle del Térraba, me he servido de gran cantidad de informes verbales de viajeros y de mis propias medidas y observaciones…” (Von Frantzius, 1924, 94).

Posterior a esa fecha Pittier relata la evolución de los mapas. El primero que cita es un mapa de 1890, que publicó en París, el ministro de relaciones exteriores Manuel María Peralta. Se trató de un mapa histórico-geográfico, que para Pittier se puede “… considerar como el compañero del de Friedichesen tanto en lo que se refiere al lujo de la impresión y a los otros detalles. Es un mapa histórico, pero no tiene el mismo valor en cuanto geográfico, pero le reconoce los esfuerzos en ampliar los conocimientos geográficos del país…” (1921-22, 103). Otro costarricense que se dedicó a la cartografía fue José María Figueroa, quien dedicó una vida a la exploración de la topografía y de la historia de Costa Rica. El trabajo de Figueroa es particularmente interesante por sus dibujos. Pittier considera que el mapa de Peralta es una copia del mapa original de Figueroa (1921-22, 104).

En 1896, George Earl Church, hizo un viaje de negocios a Costa Rica, recibió un mapa dibujado por su asistente Hans Rudín; este mapa “… contenía además croquis conocidos, los nuevos que habían sido elaborados por algunos ingenieros que hacían estudios para el establecimiento del ferrocarril en el norte o por mí en el sur…” (Pittier, 1921-22, 104). Church lo calificó como “… un rudimento acercamiento a la exactitud…”; después de haber sufrido ligeros complementos y alteraciones en la ortografía de algunos nombres, ha sido agregado a su interesante disertación en el Georg Foun de 1897, (Loc. Cit.). En 1903, la Oficina Internacional de las Repúblicas Americanas publicó un mapa Costa Rica que representa una compilación más o menos crítica de trabajos publicados anteriormente. En 1905, Sapper publicó “… un mapa geológico de los países meridionales de Centro América como alcance Nº 151 de Petermans Mitteifungen en Gotha, resaltó que la geología de Costa Rica, como la de los otros países vecinos, solamente era conocida, hasta la fecha, siguiendo unas pocas líneas sin orden sistemático mientras que la mayor parte del país estaba geológicamente ignorado…” (1924, 270).

Luego, para las campañas publicitarias en Europa y Estados con el propósito de atraer turistas, científicos, inversionistas y promover la inmigración de intelectuales al país, el gobierno de Costa Rica elaboró folletos informativos. Estos folletos se basaban en los mapas elaborados por Baily y Felipe Molina, mapas que no eran completos, pero que estaban libres de errores, como si los tenían otros, como el elaborado por Galindo (Von Frantzius, 1924, 91). Este desarrollo de la cartografía costarricense es muy interesante porque muestra algunos vínculos entre el conocimiento y su aplicación económica en el país.

 

Referencias:

  1. Alvarado, Guillermo; Morales, Luis Diego; Soto, Gerardo; 1991. “Historia de las ciencias geológicas en Costa Rica”, en: Ruiz, Ángel (ed.), Ciencia y tecnología. Estudios del paso y del futuro, San José: Guayacán.
  2. Frantzius, Alejandro von; 1924. “Cartografía de Costa Rica”, en Revista de Costa Rica, Nº 3.
  3. León Arguedas Jorge; 2003, 2la exploración botánica de Costa Rica en el siglo XIX”, en Peraldo Huertas, Giovanni; 2003. Ciencia y técnica en la Costa Rica del Siglo XIX, Cartago: Editorial Tecnológica de Costa Rica.
  4. Peraldo Huertas, Giovanni; 2003. Ciencia y técnica en la Costa Rica del Siglo XIX, Cartago: Editorial Tecnológica de Costa Rica.
  5. Pittier, Henry; 1921-1922. “Costa Rica Su orografía e hidrografía, Revista de Costa Rica, San José, año 3, números 3-4.
  6. Sapper, Carlos; 1924. “El Instituto Físico geográfico, de Costa Rica”, en: Revista de Costa Rica, 5 (11) noviembre.



Transexualidad y transgéneros: Derechos e identidades

  1. ¿Qué es la transexualidad?

Es una condición sexual en la que las personas sienten que hay una disociación entre el cuerpo biológico en el que han nacido y su cerebro, ya sea femenino o masculino. Puede expresarse como una disociación entre el sexo cromosómico -y gonadal– y la identidad social y psicológica de la persona.

Las personas transexuales pueden ser de dos tipos: (a) las que nacieron hombres pero se sienten y viven como mujeres o (b) las que nacieron como mujeres pero se sienten y viven como hombres. Otra distinción más es aquella que define a estos individuos como transexuales y transgéneros; ambas expresiones que tienen en común las características ya señaladas.

No obstante, los(as) transexuales, por un lado, desean cambiar su cuerpo por medio de la hormonización y la cirugía de reasignación de sexo. Por otro lado, los(as) transgéneros, pueden vivir conformes con sus genitales biológicos y no desean una transformación de su cuerpo.

Entre ambas categorías existe una gran cantidad de personas que se sitúan a la mitad del camino; es decir, entre la transexualidad y el transgénero, ya que no completaron la transformación de su cuerpo por razones diversas.

Para nombrar todas estas variantes de transexualidades y transgéneros se usa el término trans; así, algunos(as) autores(as) prefieren el término transgenerismo, mientras que otros(as) teóricos(as) usan, en sentido amplio, el vocablo transexual; esto por economía de lenguaje.

  1. Orígenes de la transexualidad.

Desde el punto de vista biológico, la transexualidad y el transgénero vienen como dados; es decir, las personas no escogen serlo, los testimonios así lo reflejan, ya que estas se sienten diferentes y perciben esta disimilitud desde la infancia.

Según los estudios biológicos, las personas transexuales nacen con cromosomas XX o XY, pero una alteración hormonal produce una modificación en la configuración de su cerebro; de ahí la disociación entre el sexo y la identidad. Según este punto de vista, dichos individuos no escogen libremente su condición.

Sin embargo, lo biológico no es el único factor que conforma la identidad, ya que las personas transexuales y transgéneros cuentan con libertad y pueden agenciar y elaborar su identidad, tomando sus propias decisiones.

También, desde el ámbito cultural, a la condición transexual y transgénero se le atribuyen representaciones y simbolismos, que van desde aceptación relativa o condicionada, hasta su rechazo. Las representaciones positivas enfatizan en ciertos aspectos de dicha condición sexual.

De tal manera, es posible contar con dos factores interrelacionados que definen a las personas trans: (a) existe un origen y condicionante biológico, (b) el cual interactúa con los aspectos sociales y culturales que van conformando la identidad.

  1. Discriminación y transfobia.

Las normas sociales dominantes solo admiten la existencia de dos sexos, es decir, hombre y mujer; de ahí que no aceptan la presencia de las personas transexuales y transgéneros. Tales normas sexuales indican lo que debe ser hombre y mujer, a las cuales todo individuo debe adecuarse, ya que, de lo contrario, será considerado raro o enfermo. Estas normas crean un sistema normativo en el que domina una sola orientación sexual: la heterosexual. A este fenómeno social se le llama heteronormatividad.

No obstante, a partir de mediados del siglo XX, la ciencia comenzó a indicar que los(as) personas trans no son enfermos(as) ni perversos(as), sino una realidad más de la diversidad sexual de la naturaleza.

En razón de la heteronormatividad, las personas trans sufren discriminación. No gozan plenamente de sus derechos, de tal manera que viven en marginalidad y exclusión. Esta situación puede llegar a niveles elevados de odio, los cuales pueden conducir a acciones violentas: agresiones sicológicas, verbales y físicas e incluso al homicidio.

La actitud de odio que asumen algunas personas en una sociedad determinada contra las personas trans es llamada transfobia. La transfobia puede causar sufrimiento en las personas trans, violación a sus derechos huma- nos, la negación de su condición sexual, dolor y malestar, todo lo anterior como el resultado de no lograr adecuarse a las normas sociales, lo que puede conllevar al suicidio.

También, se ha iniciado un movimiento que lucha por despatologizar la transexualidad y el transgénero como categorías médicas y psicológicas como los establecen los manuales como los de la Association (APA) y la Organización Mundial de Salud.

Estos manuales se siguen usando en los países que se permite el cambio de sexo, los transexuales tienen que someterse a unos test ofensivo y declararse enfermos para acceder al sistema de salud pública y a los seguros médicos para realizar la operación de reasignación de sexo.

También, el considerar que la transexualidad es una enfermedad afecta el acceso al cambio de la identidad jurídica de las personas transexuales. En Costa Rica todavía no existe la opción para que estas personas accedan a los servicios de salud para adecuar su cuerpo y su sexo a su identidad psicológica y social. En el campo de lo jurídico todavía no existe un pleno reconocimiento del cambio de identidad y su sexo el documento de identidad.

  1. Derechos humanos de las personas transexuales.

Las personas transexuales son una minoría en relación a su número, conforman parte de las minorías sexuales de Costa Rica. Son una de las minorías más discriminadas del país, han sido expulsadas del sistema educativo, no encuentran trabajos dignos, y al menos las mujeres trans tienen que dedicarse al trabajo sexual para sobre- vivir y transformar sus cuerpos al margen de los servicios de salud.

Además, no son reconocidos(as) socialmente, no tienen acceso a servicios de salud ni a su plena identidad jurídica, por esto se requiere saldar una deuda que tiene la sociedad costarricense con este grupo social y reconocer sus derechos. Ellos tienen derechos a un vida digna, no ser expulsados(as) del sistema educativos, a más opciones laborares, acceso a los servicios de salud, al cambio de identidad Jurídica (nombre y sexo en el documento de identidad).

Se han de implantar políticas públicas que fomenten los derechos de este grupo.




Democracia y Homofobia

 

El debate actual sobre el matrimonio gai revela el transfondo de la homofobia existente en el país. Se trata de una situación que empaña a la democracia costarricense, donde se impone la tiranía de lo religioso sobre la igualdad de los derechos civiles. En el país se obstruye la reivindicación de los derechos humanos de las minorías sexuales.

Es como si dichas minorías fueran invisibles, en el sentido expresado en la película Un hombre soltero, de Tom Ford (2009)Lo invisible ahí tiene tres connotaciones:

 

  1. Somos invisibles indica una minoría que podría pasar desapercibida, ya que nos “parecemos” o podemos pasar por gente “normal”. Aunque, en realidad esta minoría nunca ha sido invisible, siempre ha sido detectada y su existencia ha producido todo tipo de reacciones.
  2. Somos invisibles puede significar que las familias sienten y perciben que sus hijos e hijas son gais o lesbianas, pero prefieren no mencionarlo, no hablarlo, hacer como si nada pasara, que todo es normal y perfecto, siempre que se guarden las apariencias y se siga o se imite el patrón heterosexista impuesto. Pero para el gai y la lesbiana esto implica una doble vida, un autoengaño, un simulacro que produce un problema de identidad.
  3. Somos invisibles, en el filme aparece vinculado al odio, “un odio sin sentido”, según cita de la Biblia. El sin sentido del odio implica que éste tiene como causa el miedo. La argumentación es interesante, por lo que es mejor reproducirla aquí: “otra minoría que pasa inadvertida, las minorías solo se consideran tal cuando constituyen una clase de amenaza, ya sea real o imaginaria, y en eso se haya el miedo, y si esa minoría se hace invisible, el miedo es mucho mayor, y el miedo es la causa de las persecuciones a las minorías, siempre hay una causa, la causa es el miedo, el terror. Las minorías son solo personas, personas como nosotros”. Visto así, el odio y su causa: el miedo, son universales.

 

El odio no se da en el vacío, siempre es contextual y tiene propiedades narrativas: un comienzo, un nudo y un final, además de tramas, subtramas y temas. Los relatos del odio homofóbico son intentos por reafirmar una autoestima mediante la devaluación del otro (las minorías).

Por lo general, las teorías gai sostienen que el odio de los heterosexuales proviene del miedo de que exista la posibilidad (aunque sea remota) de que ellos también puedan ser homosexuales. A veces, estas historias de odio son construidas por líderes políticos cínicos, que las hacen por los otros.

Existen varias historias de odio con sus particulares identidades, por ejemplo: el extraño, el otro impuro, el enemigo sin rostro, el enemigo de Dios, la ruina moral, el relato de muerte, el bárbaro, el enemigo codicioso y el seductor/violador. Estos relatos de odios los podemos encontrar en nuestros políticos(as) y líderes religiosos y algunos(as) jueces, no es necesario nombrarlos, ya todos los conocemos.

¿Se puede permitir que la democracia costarricense rechace, niegue e  invisibilice a sus minorías? La respuesta es un rotundo no. Según Bertrand Russell, en su libro Power (1939), la democracia es el instrumento político para domar el poder; y toda buena democracia tiene el deber de proteger a sus minorías del poder arbitrario y sin sentido. Por esto, una democracia desarrollada implica la defensa y la protección de los derechos civiles y políticos de las minorías sexuales: gais, lesbianas, transgéneros y transexuales. No cabe duda de que en Costa Rica ciertos grupos políticos y religiosos no permiten que la democracia costarricense se robustezca. Para ello, aluden a argumentos falaces.

¡Por cierto: lo natural es la diversidad sexual!

 

 

Villaplana.alvaro@gmail.com




Semblanza de Dr. Luis Ángel Camacho Naranjo

LAUDI. Miércoles 28 de octubre de 2015

 

Me ha correspondido el honor y el privilegio de presentar la semblanza del Dr. Luis Ángel Camacho Naranjo que preparó el Laboratorio Audiovisual de Documentalismo Investigativo (LAUDI). En esta presentación destacó su trabajo como investigador y su participación internacional, lo que le ha brindado un amplio reconocimiento como uno de los filósofos más destacados de Centroamérica.

El Dr. Camacho nace en San Miguel de Desamparados el 05 de julio de 1941. Realizó sus estudios universitarios de grado y postgrado fuera del país, y obtiene su Ph. D. en Filosofía en 1973, en la Catholic University of America (Whashington). Desde 1972 se desempeña como docente en la Universidad de Costa Rica (UCR), e inicia su brillante carrera universitaria en Estudios Generales de la Sede Regional de Occidente y en la Escuela de Filosofía. En la actualidad disfruta de su condición de jubilado, pero esto no ha sido obstáculo para seguir colaborando con la UCR como profesor ad honorem en la Escuela de Filosofía y el Programa de Postgrado en Filosofía.

La trayectoria académica e investigativa del Dr. Camacho amerita un merecido reconocimiento tras años de constante y fecunda labor en investigación, la que traspasa las fronteras nacionales para ubicarse como punto de referencia internacional del quehacer filosófico costarricense. Su área de especialidad en filosofía es la lógica, la epistemología y la filosofía de la ciencia, y desde la perspectiva de la filosofía analítica ha incursionado en el análisis conceptual del desarrollo, así como de la relación entre ciencia, tecnología y desarrollo, como lo muestra la prolija publicación de libros y artículos.

El Dr. Camacho es autor y coautor de doce libros, entre los que destacan: Introducción a la lógica, Lógica simbólica, Ciencia y tecnología en el subdesarrollo, Cultura y desarrollo desde América Latina y Tecnología para el desarrollo humano. Tiene a su haber, 21 artículos publicados en libros y enciclopedias, por ejemplo, “Development Ethics”, en Encyclopedia of Science and Ethics (ed. Carl Mitchan), 4 vols. (New York: Macmillan). Además, cuenta con 60 artículos publicados en prestigiosas revistas nacionales e internacionales como la Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, Studies in Research Ethics y Quipu. Otrosí, ha participado como ponente en varios congresos y reuniones internacionales de filosofía y docencia universitaria, y “Los objetivos del desarrollo sostenible”, en Journal of Global Ethics.

Su recorrido en investigación le ha colocado como investigador invitado en la Catholic University of America, Washington D. C. (1983-1984) y Michigan State University (2001), entre otros. En los últimos años ha concluido cuatro investigaciones inscritas en la Vicerrectoría de Investigación de la UCR: “Implicaciones filosóficas de diferentes visiones de los mundos posibles”, “Tendencias recientes en filosofía de la tecnología”, “Usos y abusos del relativismo en epistemología, lógica y ética” y “Características de la ética del desarrollo”. También, recientemente ha dirigido la tesis de doctoral de Celso Vargas (Universidad de Costa Rica, 7 de abril 2006) y leído la tesis de Álvaro Carvajal (Universidad Carlos III de Madrid, 23 octubre 2006). En la actualidad es director y lector de varias tesis en el Programa de Posgrado en Filosofía, de la UCR.

Además de impartir clases de filosofía en la Escuela de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, así como en otras instituciones nacionales, por su destacada labor docente y su prestigio internacional ha sido invitado a impartir cursos en universidades en el extranjero, por ejemplo, Earlham Collage en Indiana (1984), Universidad Nacional Autónoma de Honduras (1982), University of Delaware (1994), Swarthmore University (Filadelfia) y Michigan State University (2005), y Denver University (Colorado).

Las ideas, el pensamiento y los textos del Dr. Camacho tienen proyección internacional, lo que se refleja en las referencias en sobresalientes libros, este es el caso de “Ciencia, tecnología y desarrollo desde el punto de vista de los derechos humanos” y Ciencia y tecnología en el subdesarrollo citados en David Crocker, Ethics of Global Development (Cambridge University Press, Forthcoming); “Some Comments on Peter Penz’s Consensual Approach to Basic Needs”, en Des Gasper, The Ethics of Development (Edinburgh University Press, 1993); “Globalization. Consumption Patterns and Human Development en PNUD Informe sobre Desarrollo Humano 1998 (México: Ediciones Mundi-Prensa, 1998); otras obras son citadas en Carl Mitcham Philosophy of Technology in Spanish Speaking Countries (Dordrecht/Boston/London: Kluwer Academic Publishers, 1993).

En el congreso de la American Philosophical Association (Atlanta, Georgia), el 29 de diciembre de 1993, hubo una mesa redonda sobre filosofía en Centroamérica en la que Hugh Lacey, de Swarthmore College, hizo una exposición de las ideas filosóficas del Dr. Camacho. A nivel local, varias de sus obras son citas en Álvaro Zamora (comp.) Tecnología: el otro laberinto (LUR, 2004).

Su trabajo no se limita a la docencia y la investigación; también ha ocupado varios puestos administrativos como son: Director de la Escuela de Filosofía, Director de la Sede Regional de Occidente, Director del Sistema de Estudios de Postgrado y Vicerrector de Docencia.

Y más allá de su quehacer universitario fue miembro de la junta directiva de la Comisión Costarricense de Derechos Humanos (CODEHU) por más de 9 años, Presidente de la Asociación Costarricense de Filosofía (ACOFI) y miembro fundador y actual asesor de la Junta Directiva de la International Development Ethics Association (IDEA), con cede en la Universidad de Carleton, Canadá. Durante muchos años sostuvo al Grupo de Lógica de la UCR. Actualmente, es miembro del Círculo de Cartago.

En su larga carrera profesional ha obtenido varios premios y becas, entre ellos: beca de la OEA para obtener doctorado en filosofía en Washington D. C. (1968); Fulbright Scholar para estancia de investigación en Washington D .C. (1983); Segundo lugar en el Concurso del Premio Jorge Volio, con la obra Introducción a la lógica (1987) y Primer Premio en Certamen de ensayo “Cultura y Desarrollo: Perspectivas para el año 2000”, organizado por la Facultad de Letras de la UCR, patrocinado por CSUCA y el Goethe Institut con el ensayo “Problemas del desarrollo cultural” (2000). Últimamente el premio de ensayo Áncora por su libro La ciencia en su historia.

Esta sucinta presentación de la vida académica e investigativa del Dr. Camacho, le hacen merecedor del reconocimiento que hoy se le brinda con la presentación de la semblanza que ha elaborado el LAUDI. Sus aportes al desarrollo de la filosofía costarricense y, en general, al pensamiento costarricense sobre el desarrollo justifican toda una manera de hacer filosofía, así como este merecido reconocimiento.

 

 

Dr. Álvaro Carvajal Villaplana




El trabajo sexual en Costa Rica debe ser reconocido y regulado

Dr. Álvaro Carvajal Villaplana

En la Asociación La Sala (una ONG para y de las mujeres trabajadoras sexuales) se considera necesario crear una legislación laboral para garantizar los derechos humanos de las mujeres trabajadoras sexuales (MTS). Es decir, una legislación que reconozca y regule el trabajo sexual, con el propósito de evitar la explotación laboral de que muchas son víctimas.

En Costa Rica no existe una legislación que condene o prohíba el trabajo sexual, tampoco contamos con una legislación que garantice tales derechos. Se trata de un asunto muy importante para la vida de muchas mujeres costarricenses y migrantes. Creemos que el Estado ha mostrado -en general- un desinterés total en comprender y dar solución a esta problemática. Más aún, cuando se ha planteado alguna regulación del trabajo sexual, ha sido para tomar medidas represivas contra dichas trabajadoras. Ha predominado el prejuicio de “limpiar las calles de la ciudad”. Buen ejemplo de ello es la figura de proxenetismo, creada con rango delictivo. No se trata de un instrumento legal que contribuya a proteger a las MTS de los abusos que cometen los(as) administradores(as) de los burdeles, así como de los atropellos de los clientes. De hecho, a pesar de esa figura delictiva, el proxenetismo es tolerado por las autoridades correspondientes; salvo cuando se hace referencia al tema en ciertas maniobras publicitarias y amarillistas. Pero la realidad es que dicha figura es un obstáculo para la creación de una legislación moderna y vanguardista sobre el polémico tema.

Es importante distinguir los actos delictivos de los laborales, y tener una legislación acorde. En el caso de muchas mujeres y hombres costarricenses, el trabajo sexual como práctica social es –en gran medida– consecuencia de un aprendizaje distorsionado de la sexualidad; por ejemplo, con respecto a instituciones como el matrimonio y la monogamia. Dicho aprendizaje se encuentra en la estructura profunda de la cultura costarricense. Pero, también, lo vemos como uno de los aspectos medulares que coartan a las MTS, pues no solo limita sus oportunidades para acceder a otras formas de trabajo, sino  que además reduce toda sus perspectivas para desarrollarse adecuada y dignamente. En este sentido, los supuestos intentos institucionales para regular el trabajo sexual sólo atacan los efectos del problema, pero no atienden a las causas del fenómeno del trabajo sexual. Por tanto, mientras que las causas estructurales existan, es indispensable la creación de una legislación laboral moderna y progresista del trabajo sexual.

En el país, la mayor parte del trabajo sexual es realizado por mujeres costarricenses. Históricamente, se trata de una respuesta laboral a la falta de oportunidades y al  exceso de obligaciones familiares. Muchas mujeres han debido optar por ella. En tal sentido, es necesario entender que este tipo de trabajo determina, en muchos casos, el centro de la economía familiar.

Actualmente, muchas mujeres migrantes realizan aquí este tipo de trabajo. Ellas  también requieren de una regulación legal adecuada, que estabilice su situación migratoria y laboral, e impida que se les someta al tráfico y la esclavitud sexual.

En las condiciones actuales del desarrollo costarricense concebimos el trabajo sexual de personas adultas como una opción válida, semejante a cualquier otro trabajo como, por ejemplo, el doméstico, que ya ha sido regulado. Los maltratos que sufren las mujeres por la carencia de una legislación adecuada a sus intereses. Muchos abusos contra ellas se han hecho comunes.

En general, las intervenciones legales o institucionales represivas revictimizan a las trabajadoras sexuales. Esta doble victimización, junto con el estigma social, dificulta mucho la labor de exigir respeto por sus derechos. Por eso, es importante que se le proporcione voz a este grupo de la población en el ámbito de la esfera pública. Las mujeres trabajadoras sexuales deben tener derecho a dar y pedir razones sobre su situación; deben tener derecho a ser escuchadas y tomadas en cuenta cual personas dignas. Hay que elaborar una agenda social acorde con sus intereses, que forme parte de la agenda de las políticas públicas.

Las mujeres trabajadoras sexuales constituyen un grupo minoritario de la sociedad costarricense;  pero, al igual que el resto de la ciudadanía, requieren que el Estado les brinde una atención equitativa y adecuada.