Circulo de Cartago, Sesenta Aniversario (2016)*
*Guillermo Coronado Céspedes
1- Se funda el 30 de agosto de 1956, con el nombre de CÍRCULO DE ESTUDIOS ALEJANDRO AGUILAR MACHADO -CEAAM-, por estudiantes de cuarto año del Colegio de San Luis Gonzaga, en la ciudad de Cartago. Entre los fundadores destacan los nombres de John Saxe F, Adolfo Chacón S, Manuel Baldares, y Diana Masís, en cuya casa se realiza dicha fundación.
Un invitado especial, poco tiempo después, en tanto estudiante de quinto año, fue Roberto Murillo Zamora. En años subsiguientes, un nuevo grupo fue adquiriendo preponderancia bajo la dirección de Roberto, Ramón Madrigal Quadra, Haydé Garro, Marco y Roberto Castillo Rojas, Egennery Venegas, Jorge Araya, Isabel Quesada, Flor del Carmen Portuguez, Ángela Valverde, Jorge Enrique Guier, Guillermo Coronado y Nora Chacón.
2- A mediados de los sesenta, con la migración hacia San José de la mayoría de los circulistas, su sede fáctica será el Bufete de los Guier, dado que Jorge Enrique Guier Esquivel ha asumido un papel muy significativo. Roberto mismo ya vive en San José, y emprende su viaje de estudios doctorales a Francia (65-68). Se decide un cambio de nombre que mantenga la relación con Cartago, y pasa a llamarse CÍRCULO MARIO SANCHO -CMS-. Un grupo de distinguidos estudiantes y profesionales josefinos se unen a los viejos cartagos. Destacan entre ellos, Víctor Hugo Acuña, Álvaro Quesada, los hermanos Reuben, Sergio y Willie, William Guido, la escritora Julieta Pinto, …
3- A inicios de los setenta, el Círculo vuelve nuevamente a Cartago, teniendo como centro de actividades la residencia de Gmo y Nora. Destacan los aportes de Mario Alfaro y Edgar Roy Ramírez como nuevos circulistas. Se decide un tercer cambio de nombre, CÍRCULO DE CARTAGO -CC-. Como amigos del Círculo se tiene a Roberto Murillo, Egennery Venegas, Luis Camacho.
El Círculo se mantiene latente de 1976 a 1980, con motivo de viaje de estudios a Indiana University, pero Mario y Roy estuvieron atentos a su futuro. Muestra de ello es una importante actividad sobre Albert Einstein, centenario de su nacimiento, que se realizó en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, con la presencia del Prof. Claudio Gutiérrez, rector de la Universidad de Costa Rica en ese entonces.
En la década de los ochenta, se presenta una relación muy intensa entre el Círculo y la Cátedra Seminario de Estudios Filosófico e Históricos del ITCR. En algún momento sus miembros eran dos conjuntos idénticos. Entre las incorporaciones destacan Valeria Varas, Álvaro Zamora, Celso Vargas. Edgar Roy impulsa que las publicaciones de los circulistas lleven la referencia de “Miembro del Círculo de Cartago”.
En 1997, una de las primeras propuestas del Círculo en su fundación, tener una revista, se hace realidad con la aparición de Coris, Revista del Círculo de Cartago. Para estas celebraciones, aparecerá el número 12. Adicionalmente se emprende presencia en la Web con página del Círculo, circulodecartago.org. Y en dicha página se inician columnas de opinión y expresión de investigaciones como son NUEVAS PERSPECTIVAS y DARWINIANA.
En este nuevo círculo, incorporaciones significativas han sido las de Luis Camacho, Luis Fallas, Álvaro Carvajal.
Para finalizar dos observaciones puntuales.
Primera observación.
Énfasis de la acción del Círculo en sus tres momentos históricos.
a- CEAAM. Dos áreas fundamentales, a saber, la formación personal y la transformación cultural de Cartago. Lema del Círculo: Pensamiento y Acción. Cartago= la Atenas de Costa Rica. Importantes batallas por la biblioteca pública de Cartago y por el Colegio de San Luis Gonzaga.
b- CMS. Formación personal. Análisis filosófico y social del entorno nacional.
c- CC. Formación personal. Análisis filosófico e histórico de la ciencia y la tecnología y su impacto en la sociedad, tanto a nivel general como nacional. Sus implicaciones éticas.
Segunda observación.
Roberto Murillo siempre tuvo claro la importancia de la renovación de los miembros de Círculo. Y tal renovación fue crucial para su desarrollo histórico a pesar de cambios y crisis.
Pero el Círculo se nos ha envejecido – “que no sus miembros” –
En consecuencia, es imprescindible el actuar al respecto, fomentar la renovación de su membresía. Lo positivo es que hay candidatos entre los varios “amigos” del Círculo. Pero se requiere “persuación”. Y de ella depende la supervivencia y no extinción de nuestro Círculo. Así habría muchos más aniversarios que celebrar.